¿Internar o no a un paciente con adicciones o crisis emocional?
Tomar la decisión de internar a un familiar con adicciones o crisis emocional no es fácil. En esta guía clínica explicamos cuándo observar, cuándo intervenir y cómo diferenciar consumo, trastorno mental y urgencia psiquiátrica. Orientación profesional para familias en Guadalajara y Jalisco.

Esa pregunta no se hace desde la calma.
Se hace desde el cansancio.
“¿Y si estoy exagerando?”
“Tal vez solo necesita fuerza de voluntad.”
“Yo no quiero internarlo… solo quiero entender qué está pasando.”
“¿Y si lo traumo más?”
“No sé si esto ya es psiquiátrico o solo una mala racha.”
Si estás leyendo esto, probablemente no quieres tomar una decisión radical.
Quieres claridad.
Quieres estar seguro de no equivocarte.
Y también quieres dejar de vivir con esa angustia constante en el pecho.
Respira.
Tomar la decisión de internar o no a un paciente no es un acto impulsivo.
Es un proceso que requiere comprensión clínica, no desesperación.
Comprender lo que está pasando realmente
Antes de hablar de internamiento, hay que entender algo esencial:
La adicción y muchas crisis de salud mental no son solo “conductas malas”.
Son alteraciones en el funcionamiento cerebral y emocional.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) define la dependencia a sustancias como un trastorno crónico que afecta el control sobre el consumo, incluso cuando existen consecuencias negativas.
La American Psychiatric Association (APA), en el Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM-5), establece criterios claros para identificar cuándo el consumo deja de ser experimental o social y se convierte en un trastorno.
Traducido a lenguaje cotidiano:
No se trata de que “no quiera cambiar”.
Muchas veces ya no puede regularse solo.
Señales que no conviene minimizar
Consumo cada vez más frecuente o en mayores cantidades.
Cambios drásticos en el estado de ánimo.
Aislamiento progresivo.
Mentiras constantes para ocultar consumo.
Episodios de agresividad o paranoia.
Intentos fallidos repetidos por dejar de consumir.
Crisis emocionales intensas (llanto incontrolable, desesperanza profunda).
Ideación suicida o comentarios sobre “ya no querer vivir”.
No todas estas señales implican internamiento inmediato.
Pero sí indican que el problema ya no es superficial.
Diferenciación profesional: no todo requiere internamiento
Aquí es donde la confusión aumenta.
Consumo problemático vs trastorno por uso de sustancias
Una persona puede consumir y aún conservar cierto control.
Cuando el consumo ya domina decisiones, relaciones y estabilidad emocional, hablamos de trastorno.
Crisis emocional vs crisis psiquiátrica
Crisis emocional: tristeza intensa, ansiedad elevada, conflictos familiares.
Puede manejarse con terapia ambulatoria.Crisis psiquiátrica: riesgo de suicidio, psicosis, delirios, pérdida de contacto con la realidad.
Aquí sí hablamos de urgencia clínica.
Conducta preocupante vs urgencia médica
Preocupante no es lo mismo que urgente.
Urgente es cuando existe riesgo real para la vida del paciente o de terceros.
En esos casos, no es una decisión familiar.
Es una indicación médica.
Entonces… ¿cuándo sí considerar el internamiento?
El internamiento no es castigo.
Es una medida estructurada de protección y estabilización.
Suele considerarse cuando:
El paciente no logra mantenerse abstinente en casa.
Hay múltiples recaídas con deterioro progresivo.
Existen riesgos físicos (sobredosis, accidentes).
La familia ya perdió capacidad de contención.
Hay síntomas psiquiátricos que requieren supervisión constante.
El entorno actual facilita el consumo.
En nuestra experiencia trabajando con familias en Guadalajara y Tlaquepaque, muchas veces el internamiento no se decide por gravedad extrema, sino por agotamiento estructural del entorno familiar.
Y eso también cuenta.
Guía práctica para ti como familiar
1. Qué observar con objetividad
¿Ha intentado dejar de consumir y no puede?
¿El problema ya afecta trabajo, estudios o relaciones?
¿Hay riesgo físico evidente?
¿Hay deterioro cognitivo o emocional claro?
2. Qué no minimizar
“Solo es una etapa.”
“Así son todos los jóvenes.”
“Mientras no consuma diario, no pasa nada.”
“Si lo interno me va a odiar.”
La negación suele proteger momentáneamente…
pero retrasa intervenciones necesarias.
3. Preguntas honestas que puedes hacerte
¿Tengo miedo de exagerar… o miedo de aceptar la gravedad?
¿Estoy esperando que ocurra algo más grave para actuar?
¿Estoy tomando decisiones desde culpa o desde claridad?
¿El entorno actual realmente ayuda a que mejore?
Lo que el internamiento sí es… y lo que no es
Un internamiento profesional:
No es un anexo.
No es aislamiento punitivo.
No es castigo.
No es abandono.
Es un proceso estructurado que incluye:
Evaluación médica y psiquiátrica.
Psicoterapia individual.
Terapia grupal.
Psicoeducación.
Intervención familiar.
Rutinas estructuradas.
En Clínica Casa Calera trabajamos con un modelo profesional interdisciplinario y con nuestro programa de ReConexión Emocional, diseñado para abordar tanto adicciones como crisis emocionales de fondo.
Pero algo es importante decirlo con claridad:
No todos los casos requieren internamiento residencial de 10 meses.
Algunos pueden beneficiarse de un programa ambulatorio estructurado.
La clave no es internar por desesperación.
Es intervenir con estrategia.
Cuando la urgencia es inmediata
Si existe:
Riesgo suicida.
Intento reciente de autolesión.
Psicosis activa.
Violencia grave.
Sobredosis.
No se espera.
Se busca atención médica inmediata.
Ahí no hablamos de duda.
Hablamos de protección.
La decisión más difícil no es internar
Es dejar de posponer.
Muchas familias no internan porque quieren evitar el dolor de la decisión.
Pero viven meses o años en ansiedad constante.
El punto no es internar o no internar.
El punto es no seguir improvisando.
Claridad responsable
No podemos diagnosticar por internet.
No podemos decidir por ti.
Pero sí podemos orientarte.
Internar no siempre es la primera opción.
Pero cuando está indicado, puede marcar la diferencia entre deterioro progresivo y recuperación estructurada.
Buscar orientación no te obliga a internar.
Te permite decidir con información clínica y no desde el miedo.
Si necesitas claridad profesional para tu caso específico en Guadalajara, Tlaquepaque o cualquier parte de Jalisco, puedes solicitar una valoración inicial.
A veces lo único que una familia necesita no es una cama.
Es dirección.
Y la dirección comienza con información correcta.
Psicólogo Fabián Delgadillo
Director Clínica Casa Calera
